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¿Sensación de estar a punto de tirar la toalla?

 Todos hemos sentido en algún momento la sensación de estar a punto de explotar o de tirar la toalla.

Ante estas situaciones de estrés, o que nos generan sentimientos de impotencia o frustración, es fundamental adoptar una actitud positiva y fomentar hábitos que faciliten el desarrollo del trabajo y del compromiso, ya que lo contrario disminuye las probabilidades de alcanzar el éxito.

¿Cómo sé si estoy somatizando mis problemas?

Somatizar es la expresión física del malestar psicológico. No es un problema mental, sino consecuencia de la relación entre mente y cuerpo.

Significa convertir los trastornos psíquicos en síntomas orgánicos y funcionales ya que el cuerpo altera las defensas, las hormonas, el metabolismo y neurotransmisores como la serotonina, que es la que nos proporciona un estado de serenidad.

Cuando estamos sometidos a niveles altos de estrés o problemas emocionales podemos generar algunos síntomas físicos como:

  • Contracturas musculares
  • Alteraciones de la piel
  • Problemas digestivos
  • Depresión
  • Insomnio
  • Ansiedad

Alternativas para superar los momentos difíciles

Cuando estamos atravesando una etapa difícil a nivel personal o profesional, es necesario responsabilizarnos y cuidar de nosotros mismos.

Para ello es de gran utilidad conocer algunas herramientas que nos ayuden a superar esas crisis y convertirlas en un paso más para triunfar.

Recomendamos 4 actividades sencillas que contribuirán a mejorar tu actitud y a enfocar el pensamiento hacia la solución del problema:

  1. Respirar profundamente. Adoptar una posición cómoda, disponer de unos minutos y respirar profundamente, es decir, desde el abdomen. Inhalamos lentamente una gran cantidad de aire, retenemos unos segundos y exhalamos poco a poco. Notaremos como nuestro ritmo cardiaco se regulará y obtendremos una sensación de sosiego. La respiración profunda ayuda a disminuir la presión arterial, mejora la oxigenación del organismo y, por supuesto, relaja al cuerpo.
  2. Escuchar música.  Según un estudio publicado en 2017 por la revista Perspectives in Public Health, la música podría asociarse con una reducción de la ansiedad, una mejora en su estado de ánimo, así como con el bienestar mental, la calidad de vida, la autoconciencia y el afrontamiento en personas con problemas de salud diagnosticados. En función de nuestros gustos y personalidad podemos elegir un determinado estilo musical que nos ayude a hacer catarsis.
  3. Meditar. Este ejercicio puede ser sumamente relajante e inspirador. Inicia todos los días meditando durante unos cinco minutos. Usa ese tiempo para enfocarte en tu respiración y en tu cuerpo. Deja pasar los pensamientos y evita juzgarlos. Procura hacerlo en un lugar silencioso, justo después de levantarte. Te tranquilizará.
  4. Colorear mandalas: Un mandala consta de una combinación de diversas figuras superpuestas, algunas abstractas y otras naturales, dispuestas en un círculo. Colorear, pintar o dibujar también es una alternativa para encontrar calma en los momentos difíciles. Al centrar la atención en no salirnos de las líneas, combinar los colores y lograr un trazo bonito, los niveles de ansiedad se reducen. Durante el coloreado, el cerebro trabaja la motricidad. Existen investigaciones científicas que demuestran los beneficios para la salud física y mental del trabajo con mandalas. El psicólogo suizo Carl Jung fue pionero en utilizarlos como instrumento terapéutico. Posteriormente han sido mucho los reportes científicos que demuestran los efectos positivos del empleo de los mandalas, por ejemplo, para mejorar la atención en personas con déficit de atención (Green y colb. 2013), o para aliviar el estrés y la ansiedad (Curry y Kasser, 2005Walsh y colab., 2005; Sandmire y colab., 2012). Aquí puedes leer más sobre los mandalas.

Los momentos difíciles no siempre se pueden predecir ni evitar, pero cada uno de nosotros sí puede tomar las riendas del propio bienestar para reducir su impacto.

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