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¿Hasta qué punto el abuso de los dispositivos afecta nuestra salud visual?

Para muchas personas el tiempo de conexión comienza inmediatamente después de abrir los ojos por la mañana, al no dejar pasar ni cinco minutos antes de mirar el teléfono móvil. 

La exposición a las pantallas continúa a lo largo del día, para muchos debido al uso de dispositivos en sus actividades durante la jornada laboral y porque, en general, cada vez más facetas de la vida dependen de una pantalla o se hacen a través de ella: relaciones personales, consultas, lectura, ocio… Todo ello repercute en un número menor de horas al aire libre, un factor esencial para preservar la salud visual.

Durante la pandemia, el consumo intensivo de dispositivos tecnológicos y pantallas ha disparado las enfermedades oculares, como el ojo seco y la miopía, que han crecido especialmente entre la población más joven.

Las molestias que notamos en los ojos después de estar mucho tiempo delante del ordenador o leyendo en el teléfono móvil no se deben tanto a la acción de la pantalla en sí, sino al hecho de que cuando estamos mirando estos dispositivos durante un periodo de tiempo prolongado, tendemos a parpadear con mucha menos frecuencia que cuando estamos llevando a cabo otras tareas. El parpadeo regular sirve para lubricar el ojo, de forma que si disminuimos su frecuencia estaremos favoreciendo la sequedad ocular responsable de que veamos borroso, de que nos escuezan los ojos y de la sensación de tener arenilla dentro del ojo.

Por otro lado, pasar muchas horas delante de las pantallas ocasiona fatiga visual, que produce una alteración en la capacidad de acomodación que sufren los ojos cuando se ven obligados a enfocar siempre en circunstancias de visión próxima, lo que finalmente acaba mermando nuestra capacidad para enfocar rápidamente los objetos que miramos a diferentes distancias.

Descanso ocular

Para evitar la fatiga visual, los especialistas recomiendan trabajar con luz natural siempre que sea posible, eliminar los reflejos sobre la pantalla, hacer descansos apartando la vista de la pantalla y mirar hacia puntos situados a diferentes distancias, procurar parpadear con frecuencia y usar lágrima artificial para mantener la hidratación de la superficie ocular.

Concretamente, proponen la llamada regla 20-20-20: levantar la vista cada 20 minutos durante 20 segundos y fijar la mirada a una distancia mínima de unos 20 pies (equivalente a 6 metros).

Algunos consejos para mantener la salud de tus ojos

La mayoría de los problemas y enfermedades oculares son evitables manteniendo unos buenos hábitos, por lo que merece la pena cumplir con algunas sencillas pautas que nos ayudarán a mejorar la salud de nuestros ojos.

Destacamos estos 7 consejos, fáciles de llevar a cabo:

  1. Aplicar la regla 20-20-20.
  2. Mantener una distancia de al menos 30 centímetros entre la pantalla y los ojos.
  3. Mantener los ojos hidratados, usando lágrima artificial si fuese necesario.
  4. No frotarse los ojos. Si pican, en vez de frotarlos es mejor lavarlos con agua.
  5. Tener una buena iluminación. Además de la luz que emite la pantalla, es necesaria otra fuente de luz y que además no cause reflejos en la misma.
  6. Reducir en lo posible el tiempo de uso de pantallas.
  7. Además de seguir las pautas correctas, en caso de ser usuario intensivo de pantallas es recomendable acudir a revisiones oftalmológicas periódicas para garantizarnos una buena salud ocular e intervenir oportunamente en caso de que haya alguna alteración.

 Una correcta vigilancia de la salud ocular preventiva es básica para evitar la aparición de los daños potenciales y, si aparecieran, poderlos tratar a tiempo.

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