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¿Por qué es tan importante velar por nuestro bienestar en otoño?

El otoño es una época de cambios. Atrás queda el verano y los días largos, cambia el paisaje, vuelven las lluvias y los días se hacen más cortos.

Todos estos cambios pueden producir altibajos emocionales y afectar nuestra salud, por lo que es muy importante tomar las precauciones necesarias para que esta época de transición hacia el invierno nos afecte lo menos posible.

Equinoccio de otoño

El equinoccio de otoño es el momento del año que anuncia el cambio del verano al otoño. Es el momento en el que el día y la noche tienen la misma duración, 12 horas cada uno.

A partir del equinoccio de otoño, los días empiezan a tener cada vez menos minutos de luz solar hasta llegar al solsticio de invierno, en que tiene lugar la noche más larga del año.

Esta variación en cuanto a la duración de los días y el descenso de horas de sol puede afectar a nuestro organismo y nuestro estado emocional.

¿Por qué estas alteraciones afectivo-estacionales son más común en otoño?

La disminución de horas de luz afecta directamente a la segregación de melatonina y serotonina, siendo estas dos hormonas esenciales para regular el sueño y el estado de ánimo, haciendo que estemos menos activos y nos sintamos más decaídos. 

Además, la vuelta al trabajo y a la rutina hace que salgamos menos y se reduzca nuestra vida social. Eso nos produce la sensación de que los días son más monótonos y hace que algunas personas se sientan más solas.

¿Cuáles son los síntomas más comunes de estas alteraciones estacionales?

Estas alteraciones son más habituales en mujeres que en hombres y se da con mayor frecuencia en adultos jóvenes. Aunque normalmente se supera en unos pocos días, conviene controlar los síntomas, entre los que se encuentran:

  • Falta de energía, apatía, pereza
  • Tristeza, pesimismo y pensamientos negativos frecuentes
  • Irritabilidad
  • Problemas de sueño
  • Cambios en el peso o en el apetito
  • Dificultad para concentrarse o ser productivo en las tareas diarias
  • Desinterés por actividades que normalmente nos interesan, ya sean sociales o de ocio

Consejos para contrarrestar los efectos del otoño

Estas son algunas recomendaciones para preparar tu organismo para la llegada de la nueva estación:

  • Cuida tu descanso. Es importante crear un ritual del sueño y que nuestro descanso lo consigamos de manera natural. Es fundamental crear una rutina de horarios que respetemos todos los días.
  • Aprovecha la luz solar. Puesto que se reducen las horas de luz, es recomendable concentrar nuestras actividades durante las horas de luz y realizar actividades fuera de casa, aunque haga frío.
  • Prepara tu casa para el otoño. Es importante tener una buena iluminación en casa que nos distraiga de la falta de luz en el exterior e incluir elementos que alegren el ambiente como plantas, colores vivos, etc.
  • Mantén una vida activa. La práctica de ejercicio de forma regular tiene efecto directo sobre la serotonina y las endorfinas, y nos ayuda a contrarrestar los efectos de la falta de luz.
  • Sigue una dieta equilibrada. La alimentación es una de nuestras armas para mejorar nuestro estado físico y mantener un correcto nivel de energía. Sigue una dieta variada, basada en alimentos naturales, frutas, verduras y proteínas de calidad.
  • Disfruta el otoño. Debemos mantener el contacto con nuestros familiares y amigos, aunque las actividades cambien. Busca actividades que te motiven y no caigas en la monotonía. Aprovecha para hacer excursiones, visitar la ciudad, salir a cenar o ir al teatro.

 El otoño invita a la reflexión. Aprovecha el cambio de estación para promover hábitos saludables que redundarán en un mayor bienestar.

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