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¿Crees que ser productivo es hacer muchas cosas en poco tiempo?

Uno de los objetivos de las empresas es el aumento de la productividad, siendo ésta un indicador económico que permite calcular y evaluar la capacidad que tiene la empresa de utilizar sus recursos disponibles para producir bienes o servicios rentables. 

Aunque suele asociarse al tiempo, la productividad no consiste en realizar tareas sin parar todo el día durante toda la semana. Por el contrario, esto genera un desgaste físico y psicológico que afecta negativamente el bienestar de las personas y que es insostenible en el medio y largo plazo.

Productividad y productividad consciente

Desde un punto de vista tradicional, la productividad se define como la relación entre la cantidad de productos obtenida por un sistema productivo y los recursos utilizados para obtener dicha producción. 

Cuando hablamos de productividad consciente nos referimos, no sólo a una gestión óptima del tiempo, sino a algo que va más allá y que está relacionado con la identidad o esencia personal.

Según Beatriz Blasco, la productividad consciente es:

  • Un camino donde hay una elección personal consciente en cada paso.
  • Saber elegir la próxima acción a realizar incluso cuando esta sea simplemente conectar con el silencio de la contemplación, sin más.
  • Hacer lo que deseas de corazón, en el momento justo y con el menor consumo de energía posible.

Etapas de la productividad personal consciente

Para incorporar la productividad consciente a nuestro día a día, la autora plantea un método de 5 etapas cíclicas con acciones específicas que cada uno puede ir adaptando a su ritmo.

Estas 5 etapas consisten en:

  1. Pacificar: simplificar tu vida, sosegar tu mente y vivir en calma. Soltar lo que ya no necesitas y quedarte con lo que sí necesitas.
  2. Perspectiva: que significa subir a varias alturas desde las cuales atisbas tu camino para motivarte, enfocarte y actuar siendo consciente del sentido de tu vida.
  3. Presencia: el estado de presencia en aquel en el que nos encontramos conectados con nosotros mismos. Es la conexión con tu ser creativo. La presencia te permite estar enfocado y obtener los mejores resultados posibles.
  4. Planificar y programar: realizar planes de acción para alcanzar objetivos y conseguir el resultado deseado.
  5. Perseverancia: perseverar es mantenerse constante en la persecución y ejecución de los puntos anteriores, para lo que es muy importante adquirir hábitos.

Productividad consciente en la empresa

Para que el entorno laboral sea un espacio de consciencia y realización, los empleados deben sentirse integrados en el proyecto del que forman parte, por lo que hay que potenciar el compromiso y la pertenencia a la organización buscando formas de activar a los trabajadores.

La productividad nace de la quietud y la presencia y no del aceleramiento individual y colectivo, ni de las nuevas inversiones.  Un ambiente de quietud y atención plena genera entornos donde la “presencia” es el atributo o recurso más abundante. Esto lleva a todos a estar presentes y conscientes de cada acto, y esto se refleja en una actuación consciente en todos los niveles de la organización.

La clave para mejorar la productividad personal consciente es equilibrar, compensar o balancear pensamiento con acción.

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