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¿Sabías que la hora en la que cenamos determina la calidad de nuestro descanso?

Según la cultura hindú, en nuestro cuerpo hay siete chakras o círculos (sería la traducción del sánscrito) los cuales, en su correcto balance, hacen que el cuerpo funcione correctamente. En este caso, el chakra del plexo solar o estómago está relacionado con el poder personal y su símbolo de representación es el Sol. ¿Entiendes ahora porque aquellas noches que cenas después de las 10pm no descansas igual? 

En la era digital se nos ha olvidado nuestra conexión con la naturaleza y el daño que nos puede hacer obviar esta característica nuestra a la hora de desarrollar enfermedades como reflujos gástricos, gastritis, hernias, úlceras…

En este artículo queremos aportar nueva información para que modifiques tus hábitos ya que el estómago es nuestro 2º cerebro.

En cuanto al cuándo es mejor comer, lo primero que hemos de tener en cuenta son las franjas horarias en las que es más saludable, siempre que sea posible por nuestro ritmo de vida: 7 – 9hs para el desayuno; 13 – 15hs para la comida; 19 a 21hs para la cena. Dependiendo de la cantidad, el tiempo destinado a la digestión es de 2hs aproximadamente. A más cantidad y mala combinación de alimentos más energía necesitaremos y más toxicidad generaremos en este proceso. Por este motivo hemos de guardar aquello que nos decían de pequeños: desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo, siempre que esto esté adaptado a nuestros ritmos de vida, es decir de cuál es el momento de actividad (mañana, tarde o noche). Si trabajamos de noche, desayunar como un príncipe cuando nos vamos a ir a dormir, no sería una buena cosa. No olvidemos que comemos para nutrirnos y recuperar energía, no porque toque.

Estos horarios de comida, en una jornada partida, son buenos respetarlos por tres motivos:

  1. Coinciden en gran medida con las horas solares que son las de mayor actividad de nuestro estómago.
  2. Nos permite ir a dormir por la noche con la digestión hecha.
  3. Nos permite mantener, si queremos, el ayuno intermitente de 12hs. Este ayuno equivaldría a un restart para nuestro cuerpo. Durante la noche tienen lugar procesos de reparación mental y física y, a través de la micción matinal, eliminamos aquello que no es bueno a primera hora de la mañana. Por ello, es importante ir a dormir con la digestión hecha para dejar al cuerpo realizar libremente su función de reparación.

Por último, y no menos importante, el cómo comemos determina directamente la cantidad que llegamos a ingerir. Cuando nuestra atención está enfocada en el informe que tengo que presentar o la reunión que tengo que preparar, perdemos de vista los mensajes que emite el cerebro para alertarnos de que estamos saciados. Con lo que acabamos comiendo más cantidad, más estresados y aumentando de peso.

Adapta estos 4 tips a tus rutinas para tener un proceso de digestión limpio y que te proporcione más energía y menos toxinas.

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