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¿Sabías que nuestros pensamientos y sentimientos influyen en nuestra salud?

Todo lo que sale de nuestra mente como los pensamientos, las percepciones o las creencias, afecta a nuestro cuerpo, del mismo modo que todo lo que sucede en nuestro cuerpo afecta nuestra forma de pensar y nuestro estado anímico.

Un ejemplo de esta conexión es la respuesta del cuerpo al estrés. El estrés generado por los problemas y preocupaciones puede ser la causa de padecer tensión muscular, dolor de cabeza, hipertensión o problemas de estómago.

Por otro lado, el dolor constante o un problema de salud puede afectar nuestras emociones causando depresión, ansiedad o estrés.

Cómo los pensamientos y sentimientos afectan a nuestra salud

Algunas investigaciones muestran que lo que nuestro cerebro produce depende en parte de sus pensamientos, sentimientos y expectativas.

Ante el padecimiento de una enfermedad, tener una actitud positiva y de esperanza, hace que el cerebro produzca sustancias químicas como las endorfinas, que son analgésicos naturales, o la gamma globulina, que refuerza el sistema inmunitario, pudiendo ayudar a mejorar la salud.

Por el contrario, los pensamientos negativos y ciertas emociones pueden impedir al cerebro producir algunas de las sustancias químicas que ayudan al cuerpo a sanar. Aunque algunas enfermedades están más allá de nuestro control, tener pensamientos positivos y un buen estado de ánimo son recursos que se pueden usar para mejorar nuestro estado de salud.

Cómo funciona la conexión cuerpo y mente

La comunicación entre el cuerpo y la mente se produce en forma de impulsos nerviosos. Los pensamientos y sentimientos generan impulsos eléctricos que causan ciertas reacciones bioquímicas en el resto del cuerpo.

Esto también ocurre de forma inversa cuando el cuerpo recibe un estímulo que genera un impulso nervioso y unas reacciones bioquímicas que pueden invocar ciertos sentimientos.

Algunos ejemplos los podemos encontrar cuando una mala noticia nos causa malestar estomacal, el dolor de cabeza que nos produce una gran preocupación o la felicidad que nos invade al superar un reto.

Desarrolla una conexión positiva entre el cuerpo y la mente

El simple hecho de ser consciente de esta conexión, e implementar pequeños cambios en tu rutina, te permitirá lograr un estilo de vida saludable y un equilibrio entre el cuerpo y la mente.

Estas son algunas acciones que pueden influir positivamente en la comunicación cuerpo y mente que te ayudarán a sentirte y pensar mejor:

  1. Practica ejercicio. La práctica de actividad física genera la segregación de dopamina y serotonina, conocidas como las hormonas de la felicidad, que hacen que después de hacer la actividad física percibas un estado de bienestar y relajación.
  2. Come alimentos naturales. El consumo de alimentos naturales regula nuestro aparato digestivo y las bacterias del intestino mejorando las señales, esto es la segregación de hormonas que produce nuestro segundo cerebro.
  3. Duerme de 7 a 8 horas. Durante el sueño, el organismo aprovecha para regenerarse y el cerebro se libera de toda la actividad del día. Reducir las horas de sueño también reduce nuestra concentración y nuestra memoria y empeora nuestro humor.
  4. Da las gracias. La gratitud estimula las vías cerebrales para la liberación de oxitocina, que estimula el afecto, la tranquilidad, reduce la ansiedad, el miedo y la fobia.
  5. Sonríe. Sonreír es la mejor terapia para el cuerpo y la mente. Reduce el impacto del estrés al regular y disminuir la cantidad de cortisol en sangre, aumentando por contra la presencia de neuroquímicos tan beneficiosos como las endorfinas, la serotonina o la oxitocina. Cuando alguien nos sonríe, nuestro cerebro responde y segrega endorfinas, que nos induce a sentirnos felices. Sonreír constituye un gesto cotidiano que tiene la capacidad de influir en nuestros pensamientos y percepciones.
  6. Conecta con la naturaleza. Interactuar con seres vivos como animales y plantas, el aire puro y el contacto con la tierra pueden generar reacciones bioquímicas en nuestro organismo que reducen el estrés y nos hacen sentir mejor. El contacto con la naturaleza reduce el flujo sanguíneo en la corteza prefrontal subgenual, el área donde se estanca el mal humor, los problemas y la depresión.
  7. Medita, practica mindfulness o técnicas de relajación. Estas prácticas harán que te liberes por unos momentos del ruido exterior, produciendo un estado de paz y bienestar.

  Conecta efectivamente cuerpo y mente para mejorar tu salud.

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