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¿Cómo el calor afecta nuestro rendimiento y productividad?

Los cambios estacionales suelen afectarnos en mayor o menor medida y, que los termómetros alcancen temperaturas muy altas, puede poner en riesgo la salud debido a que en una ola de calor la regulación de la temperatura supone un estrés para el organismo.

La temperatura ideal del cuerpo es de entre 35 y 37 grados centígrados y cuando se sobrepasa estos grados, el organismo debe hacer un esfuerzo para enfriarse. El golpe de calor tiene lugar cuando la temperatura corporal sube por encima de los 40,6 grados.

 ¿Cómo afecta el calor al mecanismo de termorregulación?

Nuestro cuerpo dispone de mecanismos, como el sudor, que regulan su temperatura y la mantienen alrededor de los 37 grados. Sin embargo, cuando las temperaturas se extreman estos mecanismos dejan de funcionar; el sistema de regulación de la temperatura corporal se descompensa y al organismo se le agota la energía para hacer la termorregulación, aumentando las posibilidades de sufrir un golpe de calor.

Las altas temperaturas pueden suponer un riesgo importante para la salud que, aunque es algo que no afecta a todas las personas por igual, ocasiona alteraciones como retención de líquidos e hinchazón, irritabilidad, somnolencia y, sobre todo, cansancio, afectando negativamente nuestro bienestar y rendimiento.

Estos son los riesgos vinculados a un aumento de la temperatura en nuestro organismo:

  • Si el cuerpo se calienta hasta los 39 y 40 grados, el cerebro dice a los músculos que trabajen menos y comenzamos a sentir fatiga.
  • Entre los 40 y los 41 grados se produce el agotamiento por calor.
  • Por encima de los 41 grados, el cuerpo comienza a dejar de funcionar. Comienzan también a verse afectados los procesos químicos, las células dentro de tu cuerpo se deterioran y hay riesgo de que fallen múltiples órganos.

Qué hacer en el lugar de trabajo cuando el calor es intenso

Sentir un calor excesivo produce una incomodidad física que genera ansiedad y estrés, ocasionando irritabilidad y cansancio. En un entorno de trabajo este malestar acaba afectando la productividad laboral y puede dar pie a no prestar atención a los procedimientos de seguridad o a distraerse durante la ejecución de trabajos peligrosos.

Es por eso por lo que en épocas de calor es necesario contar un plan de medidas preventivas específicas.

Qué debe hacer la empresa:

  • Verificar las condiciones meteorológicas
  • Limitar el trabajo físico en la medida de lo posible
  • Poner los medios necesarios para mantener la temperatura ambiental controlada
  • Adecuar los horarios de trabajo
  • Asegurar el suministro de agua fresca y aleccionar a los trabajadores a que beban con frecuencia
  • Garantizar una vigilancia de salud a aquellos trabajadores especialmente sensibles
  • Informar y formar a los trabajadores sobre los efectos del calor excesivo y las medidas preventivas

Qué deben hacer los trabajadores

  • Estar informados de las condiciones diarias de la meteorología
  • Informar de cualquier fallo detectado que pueda suponer un aumento del riesgo
  • Adaptar el ritmo de trabajo a su tolerancia al calor
  • Evitar el trabajo en solitario
  • Beber agua con frecuencia durante el horario de trabajo
  • Evitar comidas pesadas y optar por alimentos como frutas y verduras, evitando las bebidas alcohólicas, con cafeína o muy azucaradas.
  • Dormir las horas suficientes que les permitan recuperarse bien
  • Usar ropa de verano, de tejidos frescos como el lino o el algodón, y si se está en el exterior, proteger la cabeza del sol

 Seguir una dieta equilibrada, descansar convenientemente y estar bien hidratado, ayudará a combatir el cansancio y a llevar mejor el calor.

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