Seleccionar página

¿Por qué es importante tener una actitud positiva?

Cuando ya falta muy poco para finalizar el año, repasamos lo que hemos hecho en los últimos doce meses e inevitablemente pensamos en todas aquellas cosas que nos propusimos y que no hicimos.

Tendemos a ver el año nuevo como una oportunidad para empezar de cero, asociando la llegada de un nuevo año con hacer borrón y cuenta nueva. Pero las cosas no suceden por arte de magia o por el simple hecho de cambiar de año. Los cambios deben empezar por la actitud y las decisiones propias. 

¿Pensar positivo atrae lo positivo?

Desde la psicología cognitiva se aboga por la teoría de que el efecto que tiene generar y mantener pensamientos positivos y una actitud optimista ante las distintas situaciones que nos puedan pasar, consiste en generar emociones agradables en nuestra vida que sumarán y harán más ricas nuestras vivencias.

Buena actitud para que las cosas salgan bien

Una parte de la felicidad está relacionada con las necesidades básicas, objetivas y materiales, mientras que otras tienen que ver con la mentalidad y la frecuencia con la que se tienen pensamientos positivos.

La actitud positiva conlleva sentimientos positivos y energía para vivir. Mejora nuestra autoestima y nuestros comportamientos, ayudando a conseguir el éxito en todo lo que nos proponemos.

Por tanto, es necesario incorporar una actitud positiva, como un nuevo hábito, ya que nos permite ver el mundo de una manera mejor y esto hace la diferencia a la hora de disfrutar de las oportunidades que se nos presentan en la vida.

Comienza el nuevo año con buen pie

Escribir una lista de deseos, comer las 12 uvas, poner una alhaja en la copa… son algunas de las tradiciones para un buen comienzo de año. Más allá de estos rituales, os dejamos nuestras recomendaciones para mantener una buena actitud a lo largo del año que viene:

  1. Cree en ti mismo. Es lo primero y fundamental. Céntrate en tus valores positivos y poténcialos.  Esto aumentará tu autoestima.
  2. Usa un lenguaje positivo. Cambia el “no puedo” y el “lo intentaré” por “lo voy a conseguir”. Para conseguir algo hay que esforzarse y, de forma inconsciente, el lenguaje hace mucho en nuestra mente.
  3. Céntrate en el presente y mira hacia el futuro. Lo que ya ha pasado no lo puedes cambiar, así que valora lo positivo de esa etapa y pasa página.  Vive el presente para poder cambiar lo que vaya a pasar en el futuro.
  4. No todo en este mundo es perfecto. Los demás, tampoco. No te compares con ellos y busca la mejor versión de ti mismo.
  5. Rodéate de gente positiva. El ambiente que nos rodea afecta nuestra forma de ser. En la medida que puedas, busca el optimismo y aléjate del pesimismo.
  6. Piensa en las oportunidades. Busca las oportunidades y céntrate en las probabilidades que tienes de que funcionen y salgan bien.
  7. Encuentra soluciones. La actitud con la que te enfrentas a un problema es clave a la hora de encontrar la solución. Si ves el problema como una oportunidad para mejorar, corregir errores y alcanzar metas más altas, probablemente consigas solucionarlo en menos tiempo y de manera satisfactoria.

 Acompañar tus acciones con pensamientos positivos te dará seguridad en el proceso de conseguir los resultados esperados.

Pin It on Pinterest

Share This