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¿Sabías que nuestro cerebro representa el 2% de nuestro peso y el 25% de nuestra energía?

Según la Asociación de Alzheimer, se espera que el número de personas afectadas por esta enfermedad aumente en once millones para el año 2050. El índice de depresión y obesidad tiene un impacto directo en este aumento.

Algunos síntomas de deterioro de la salud del cerebro incluyen olvido, mala memoria, reflejos lentos, falta de coordinación y dificultad para concentrarse y / o completar tareas complejas. Lamentablemente, síntomas que nada tienen que ver con nuestra edad biológica. Por este motivo, en este artículo te queremos dar las claves para mantener una buena salud cerebral que te ayude a realizar la vida que deseas.

Antes de avanzar, hemos de aclarar tres puntos:

  1. El cerebro es un músculo que utilizamos en exceso como consecuencia de la era de la conectividad. 
  2. Hemos de diferenciar entre dos conceptos que impactan de igual forma en nuestra salud de forma general:
    • Alimentación Primaria: es aquella que tiene que ver con lo que hacemos en nuestra vida: cómo es nuestra situación laboral, nuestras relaciones, finanzas, prácticas espirituales, actividad física, ambiente en casa y creatividad.
    • Alimentación secundaria: es aquella que tiene que ver con las decisiones que tomamos a la hora de ingerir alimentos.
  3. La relación de nuestro peso y nuestra salud cerebral es inversa. Cuanto mayor es nuestro peso, nuestra capacidad cognitiva disminuye.

En cuanto a los hábitos de alimentación primaria que ayudan a una buena salud cerebral, se encuentran los siguientes:

1.- La participación en actividades sociales entre los ancianos tiene un efecto neuroprotector reduciendo la probabilidad de deterioro cognitivo.

Mantener espacios abiertos en el trabajo que promuevan el contacto visual de las personas contribuye a mantener un cerebro sano.

El voluntariado y las prácticas de gratitud tienen un impacto muy positivo en la corteza prefrontal del cerebro.

2.- La actividad física ayuda a mejorar la función cognitiva a cualquier edad, pero es especialmente importante para la salud del cerebro en adultos mayores. No sólo el ejercicio ayuda a reducir el riesgo de depresión y mejorar la salud cardiovascular, sino que también ayuda a aumentar la memoria y la coordinación.

Una reciente investigación, publicada en la revista ‘Current Biology’, demuestra que un entrenamiento atlético excesivo hace que el cuerpo se agote, pero también puede hacer que el cerebro se canse. Podemos optar por alternativas como realizar los 10.000 pasos diarios ya es un buen hábito para mejorar la salud de nuestro cerebro.

3.- La práctica espiritual o meditación se ha asociado positivamente con una reducción riesgo de deterioro cognitivo.

Podemos meditar mientras caminamos, en el trayecto al trabajo en el transporte público, bailando o bien en casa con un audio de acompañamiento. Busca 5 minutos al día y tu cerebro te lo agradecerá

4.- Aprender un nuevo idioma puede ayudar a promover la flexibilidad cognitiva. Los pasatiempos creativos, como pintar, bailar o tocar un instrumento, pueden ayudar a reducir la pérdida de memoria.

5.- Dormir de 7-9 hs. Durante el sueño nuestro cerebro procesa todo lo que le ha pasado durante el día y lo ordena, dejando el disco duro vacío para el día siguiente. Por ello, es importante asegurar un mínimo de descanso ya que de lo contrario perderemos objetividad y ganaremos en irascibilidad y estados depresivos.

En cuanto a los hábitos relacionados con la alimentación secundaria:

1.- La dieta mediterránea, rica en alimentos integrales y grasas saludables y baja en alimentos procesados, se ha demostrado que frena la progresión de la disminución cognitiva en personas mayores. ¡Aprovechemos el gran recurso que tenemos por vivir donde vivimos!

2.- Se ha demostrado que los arándanos aumentan la función neurológica entre individuos con deterioro cognitivo leve. Incorpora los arándanos en tu desayuno, yogur de postre o bien en tus batidos.

3.- El cacao puede ayudar a reducir la gravedad de las enfermedades cognitivas relacionadas con la edad. ¡Disfruta de un pequeño trozo de chocolate negro!

4.- Los aguacates y nueces mejoran la función cognitiva. Cuando tengas que empezar un proyecto nuevo, ¡no olvidéis tu manojo de nueces como snack!

5.- El té verde es rico en antioxidantes y ayuda a combatir la inflamación, que puede conducir al envejecimiento prematuro.

La mente no es nuestro límite, es un recurso enorme para conseguir nuestros objetivos. ¡Cuidémosla!

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